Oficina de Mantenimiento de Aplicaciones
La misión de la Oficina de Mantenimiento de Aplicaciones es la Gestión Global de la Calidad de los servicios de mantenimiento proporcionados por los proveedores tecnológicos.
CSC define este servicio basado en los siguientes pilares:
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Definición e implantación de una metodología y marco de procesos para homogeneizar el modelo de trabajo y asegurar la calidad del servicio
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Definición e implantación de un cuadro de mando integral cuyo fin es monitorizar el estado del servicio y así aplicar las acciones correctivas requeridas en cada momento
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Definición e implantación de un plan de calidad y auditorías posteriores con el fin de conseguir la mejora continua del servicio
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Implantación de las herramientas necesarias para la gestión del servicio
Beneficios
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Metodología común de procesos para todos sus proveedores tecnológicos
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Visibilidad sobre los servicios de mantenimiento
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Optimización de los procesos y metodologías como parte de la mejora continua de la calidad
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Plazos de colaboración mínimos
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Reducción de costes
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Mayor peso de tareas que aportan valor (nuevas funcionalidades, etc.…)
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Mejor control del servicio a través de una óptima monitorización y seguimiento de ANSs
¿Por qué CSC?
En CSC contamos con nuestra metodología CatalystSM creada y mejorada con la experiencia obtenida en 50 años de servicios en cientos de clientes en todo el mundo.CSC CatalystSM es además un vehículo para aprovechar las experiencias de éxito de la empresa – refleja las mejores y más evolucionadas prácticas empresariales y tecnológicas, plasmando esa experiencia en una variedad de guías, plantillas de documentos y procesos. Estos procesos cumplen los requisitos del Modelo del Madurez del SEI. Además, dentro de las iniciativas de mejora de CSC, están continuamente sujetos a procesos internos de medición y mejora utilizando la metodología Six Sigma
Casos de Éxito
CSC gestiona desde Enero de 2008 la Oficina de Mantenimiento de Aplicaciones del Gobierno del Principado de Asturias.
Este proyecto se dividió en tres fases:
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Fase de transición: en la que se definió la metodología y marco de procesos a implantar, las herramientas y se gestionó la transición de los proveedores tecnológicos.
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Fase de implantación: en la que se realizó la implantación del nuevo modelo de trabajo tanto al cliente como a los proveedores tecnológicos.
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Fase de servicio regular y mejora continua: en la que se realiza el control y seguimiento de los servicios de mantenimiento de aplicaciones a través del cuadro de mando y las herramientas implantadas.
